Consejo para una adecuada limpieza Bucal

Tener una boca limpia y sana es tan importante como tenerla bonita.

Uno de los tratamientos más demandados en odontología es el de la profilaxis dental, también denominada “limpieza dental profesional”.

Se trata de un procedimiento que cumple una función preventiva supremamente importante, para gozar de una buena salud bucodental.

A través una adecuada limpieza, es posible prevenir toda una serie de enfermedades dentales. Pero, claro está, para que la profilaxis cumpla esa función, se debe realizar con alguna periodicidad, por ejemplo con un irrigador dental.

En qué consiste la limpieza bucodental?

Groso modo, digamos que esta limpieza consiste en eliminar el sarro y las manchas presentes en los dientes y/o debajo de las encías.

Aclaremos, claro está, que hay ciertos tipos de manchas que requieren de mucho más, que de una “simple” limpieza dental y bucal. Ciertas manchas, oscurecimientos y decoloraciones, deben ser tratados con blanqueamiento dental o con carillas. Es bien importante que el público, en general, tome consciencia de que esta tarea no le debe ser encomendada a una persona que no sea odontólogo o higienista dental debidamente graduado y acreditado.

Valga esta importante aclaración, dada la abundancia de ofertas que la gente puede encontrar en la Web y en “el mundo físico”, que no son más que engaños que pueden conducir, en muchos casos, a problemas bucodentales de envergadura.

Algunos dentistas no muy profesionales, acostumbran “delegar” esta función en los auxiliares de odontología, lo que no es para nada conveniente.

La limpieza, en sí misma, es un procedimiento relativamente sencillo, que suele durar entre 30 y 40 minutos, a menos que el profesional encuentre dificultades inusuales y adicionales a las normales.

Condiciones previas-necesarias para una limpieza dental y bucal

Anotemos, de paso, que cualquier persona es apta para hacerse practicar una limpieza bucodental. A menos, eso sí, que esté padeciendo de algunas patologías como la piorrea o “periodontitis crónica”.

Para el caso de estar padeciendo de alguna de esas patologías que impidan la higiene bucodental, lo que se requiere es de un tratamiento completo de periodoncia.

Tengamos muy en cuenta, además, que la higiene periódica mediante el cepillado correcto y el adecuado uso de la seda dental, es necesaria más no suficiente.

Las limpiezas bucales son fundamentales para preservar la salud de los dientes, de las encías y, por qué no, de la boca en general.

No olvidemos que la lengua, el paladar y el “piso de la boca” también pueden ser víctimas de enfermedades. El quid del asunto no radica, únicamente, en los dientes.

En lo que respecta a la periodicidad de la limpieza, los especialistas recomiendan que se lleve a cabo cada seis meses. Sin embargo, existen ciertos “factores de riesgo”, que hace que sea necesario hacerlo con más frecuencia aún.

Tal es el caso de la diabetes, sea del tipo I o del tipo II. Además, algunas enfermedades bucodentales obligan a que la limpieza dental y bucal sea más frecuente.

Lo anterior, teniendo en cuenta, eso sí, que no se trate de aquellas enfermedades que, por su gravedad, de lo que requieren es de un tratamiento completo de periodoncia y no de una limpieza bucodental.

 

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